Hace poco menos de 2 años comenzábamos a hablar de Leapmotor («motor de salto»), una marca china desconocida (ver nota), como tantas otras de las cerca de 100 que existen en el gigante asiático. Y la mencionábamos, no por sí misma sino porque Stellantis había adquirido el 51% de sus acciones, en lo que ahora podemos reconocer como una muy buena visión de futuro, en aquel momento bajo el mando del ex CEO Carlos Tavares, criticado por varias decisiones tomadas pero sin dudas un referente innegable de la industria del automóvil. Y hace muy poco contamos que Leapmotor, no solo desembarcaba en nuestra región sino que comenzaba a producir en Brasil (ver nota). Antes lo había hecho en Europa.
Ahora presenta un nuevo monovolumen (están apareciendo varios últimamente, algo inédito, ¿se pondrá de moda nuevamente ese formato?), eléctrico por un lado (EV) pero también de rango extendido (EREV), una tecnología que podría definirse como híbrida, aunque no lo sea exactamente. Se está extendiendo su uso, valga la redundancia. Al conjunto eléctrico se le agrega un motor naftero, pequeño, que no tiene otra misión que la de recargar las baterías para que el motor eléctrico siga teniendo energía para funcionar. Algo que vimos en su momento en la Nissan X-Trail e-Power (ver nota).
La EV tiene arquitectura de 1,000 V («a chequear»…) y una autonomía de poco más de 700 km. En cambio, la EREV, con arquitectura eléctrica de 800 V tiene una autonomía en modo eléctrico de 500 km, además de la que le aporta la recarga de baterías que hace el motor térmico. Personalmente no le veo mucho sentido más allá de la practicidad de una autonomía más interesante. Si bien el mercado norteamericano por ahora prácticamente desconoce el mundo de los autos chinos, esta Leapmotor D99 bien podría convertirse en sucesora de la Chrysler Pacífica (ver nota), con varios años en el mercado, a un menor precio y con mayor tecnología y diseño, como mucho de lo que llega del gigante asiático.



