El tiempo pasa. Claro, inexorablemente. En la primavera de 2018 Volkswagen presentaba su nuevo «pequeño» B-SUV, el T-Cross (ver nota), que era al Polo, lo que T-ROC al Golf; o sea el SUV del Polo, para decirlo de algún modo. Y como suele corresponder, en la industria automotriz, 5 años después presentaba un ligero restyling, una puesta al día (ver nota). Si esa «filosofía» se mantuviera en este caso, en algún momento de 2027 deberíamos conocer la segunda generación del exitoso B-SUV. ¿La conoceremos?…
Bueno, la duda es razonable, toda vez que la marca alemana está poniendo a punto su primo hermano eléctrico, el ID.Cross, el «B-SUV» del ID.Polo (ver nota). Este nuevo modelo, sobre la plataforma MEB+, está confirmado para 2027 y por ahora (vale la aclaración más que nunca) será solo eléctrico. A menos que siga los pasos del Fiat 500e entre otros, desarrollando luego variantes híbridas sobre aquella base. Algo no tan probable en este caso. Quizás, mantenga el actual T-Cross, y sobre todo en algunos mercados como el nuestro, un tiempo más con algún restyling intermedio. Veremos.
Lo cierto es que está poniendo a punto el ID.Cross, que tendrá dos opciones de batería (lo que define la autonomía de un modelo eléctrico), de 37 kWh y 52 kWh, para los motores de 116 CV y 135 CV para el primer caso y 211 CV para el segundo, y autonomías de 300 km y 420 km respectivamente. Su longitud estará por debajo de los 4.2 m (tal vez un 5/7 cm más largo que T-Cross) y apuntará al Renault 4 E-Tech y al Jeep Avenger entre otros. Aunque las ventas de los eléctricos de Volkswagen están creciendo cada mes, no está tan claro cómo seguirá el mercado en el corto plazo.




