Bueno, lo de «nuevo» está así destacado ya que, en el fondo, se trata de un ID.ERA 9X, que presentamos a comienzos de este año (ver nota), con leves diferencias. ¿Cuál es la idea de vender dos modelos prácticamente iguales, con distinto nombre? No lo sé, pero es tan grande el mercado chino que seguramente tenga su viabilidad. Al igual que el 9X, el ID.ERA 8x cuenta con movilidad EREV, Eléctrico de Rango Extendido. Funciona baterías, de modo EV, pero cuenta con un motor naftero, de 1.5 litros, turbo, que tiene la misión única de recargar las baterías para que se prolongue la autonomía eléctrica. Es cierto que un EREV contamina menos que un naftero «normal», pero no termino de entender esta nueva tendencia en la industria automotriz.
Por lo pronto es más corto que su hermano 9X, concretamente 18 cm menos, llegando a una longitud de 5,02 m. Varias opciones de motor, todas con extensor de autonomía. Algunas tracción simple, otras integral. De acuerdo a la versión, autonomías entre 260 km y 350 km en modo eléctrico puro, sin «la extensión». Al igual que 9X y que el sedán ID.ERA 5X que mostramos hace poco (ver nota), son producidos en China a través de la asociación con el gigante SAIC, y con precios de venta muy por debajo de sus equivalentes europeos. ¿Cómo resistir la tentación de exportarlos al resto del mundo y producir desde China? Dilema de casi todas las automotrices actuales. Final abierto.





