A comienzos de 2023 Alfa Romeo aplicaba un segundo restyling, ligero, tanto a Stelvio como a Giulia, para enfrentar algunos años más antes de su reemplazo. Lanzados en 2016, su renovación ya debería haber llegado pero, entre la actual «confusión» de la mayoría de las automotrices por el fenómeno chino y el no claro futuro inmediato de los eléctricos, sumado a los sucesos internos en Stellantis, ambos reemplazos aun no están listos para ser presentados. A fines del año pasado imaginábamos cómo se vería el nuevo Stelvio, que seguirá siendo SUV pero con un aspecto más deportivo y menos formal.
Más cerca en el tiempo, este año, ya con imágenes reales (si bien de patente industrial) pudimos comprobar los cambios en la segunda generación, al menos de manera macro, y confirmaban un nuevo rumbo en el modelo. Y aparecen dos «problemas/desafíos» para la dupla Stelvio/Giulia. Por un lado que «no tienen margen» para el error a partir de la complicada situación de Alfa Romeo y la necesidad de revertir urgentemente los números negativos. Por el otro, si bien son modelos muy interesantes, a mi juicio, y que interpretan perfectamente el espítiru Alfa Romeo, nunca llegaron a ser protagonistas en el mercado (en ninguno).
Quizás también por eso, la marca se ha tomado un tiempo adicional para su presentación, la que ocurrirá seguramente a finales de 2026, ya como modelos 2027. Aunque a Tonale no le está yendo mal, y a Junior mejor, no alcanzan para mejorar definitivamente la salud de la marca y que salga del radar de posibles desapariciones dentro del grupo Stellantis. ¿Podría el grupo firmarle la sentencia de muerte a semejante marca? Creo que no, pero si los números no se enderezan, no habrá «luz verde» de por vida. Con la nueva plataforma STLA Large de Stellantis, Stelvio buscará enamorar definitivamente a quienes exploran en el segmento. Veremos.






