
Bugatti. Ettore, su fundador, seguramente no imaginó ni en sus más prolíficos sueños que, 110 años después sus productos seguirían siendo un mito, algo inalcanzable para la mayoría de los mortales, y un símbolo de performance y lujo extremos. Seguramente tampoco imaginó que la empresa pasaría a manos alemanas, cuando Volkswagen la compró en 1998.

La actual etapa de Bugatti tuvo en el recordado EB110 su relanzamiento comercial, en 1991 (celebrando los 110 años del natalicio de Ettore) pero que duró solo 4 años.
Contaba con 500 CV, los que no asombrarían en la actualidad, pero sí en aquel tiempo.
Luego, ya dentro del grupo VW, aparecía el Veyron, modelo que sigue vendiendo la marca italiana, junto con el Chiron.

Y justamente Chiron sirve de base para este Divo, que cuenta con modificaciones principalmente estéticas, y por lo tanto no es un desarrollo independiente. Sus números asombran (los de Chiron también). Potencia de 1500 CV transmitida a las 4 ruedas, un par motor de 1,600 Nm, una aceleración de 0 a 100 km/h en solo 2.4 segundos, como para comenzar a contar quién es Divo. Claro, en un modelo que llega a los 380 km/h, el dato de aceleración hasta «solo» 100 km/h es, casi, intrascendente.

En cuanto al apartado mecánico, si bien comparte el motor W16 (dos V8 «unidos») de 8 litros y 1,500 CV con el Chiron, cuenta con 90 kg más de carga aerodinámica, y a la vez, pesa 35 kg menos. Bugatti menciona un rendimiento en ciudad de menos de 3 km/l (35 l/100 km), lo que por supuesto, creemos. El Divo está diseñado y pensado para circuitos, aunque, está homologado para transitar por nuestras calles (poco probable es que veamos alguno en las nuestras…). Finalizando la parte técnica, la caja es de doble embrague y 7 relaciones.

Estéticamente las modificaciones se centran, por un lado, en la parte frontal, totalmente rediseñada. cediendo tal vez algo de personalidad (nos recuerda al Ford GT40), pero luciendo más deportivo y agresivo. La «c» invertida detrás de las puertas delanteras (las únicas) también cambia, cerrándose a la mitad. Dudoso resultado estético del sector lateral inferior, que aparece como «cortado», pero claro, en esto la subjetividad es absoluta. Llantas específicas y enorme alerón trasero. Atrás, el mismo concepto: más agresivo, menos personal. Y en el interior cambios sutiles, menores.

El Bugatti Divo comenzará a entregarse en 2019. Las 40 limitadas unidades ya han sido vendidas, como se esperaba, y por el módico precio de USD 5 millones. Un dato de color: el velocímetro llega hasta los 500 km/h… Faltaba mencionar que su nombre, si bien le cae perfecto por su exclusividad, hace honor en realidad a Albert Divo, piloto de primeras décadas del siglo pasado, que corrió para la marca Bugatti. Divo, modelo exclusivo, si los hay.


