Aunque venía hablando del sucesor del ID.4 desde hace tiempo (ver nota), y además Volkswagen ya mostró las primeras imágenes oficiales, aunque camuflado, del nuevo Tiguan eléctrico (ver nota), ahora lo hace formalmente, con las imágenes finales, reales, y con datos técnicos, que ya se conocían, o presumían, derivados del actual ID.4, modelo que fue lanzado hace ya 6 años (ver nota). Y la primera sorpresa (no tan «sorpresiva») grata es que adopta un diseño más formal, más ortodoxo, menos deportivo pero más fiel a la marca y su imagen. Un mix entre los actuales y los ID.Polo (ver nota) e ID.Cross (ver nota).
Y lo celebro, Volkswagen no es una marca rupturista en diseño y así la elige el mercado, más allá de la avalancha china que lo está cambiando todo. Comencemos por la parte mecánica, previsible pero ahora confirmada. Tres opciones de motor o de potencia mas bien. Dos tracción simple (RWD) con 190 CV y 218 CV y el 4Motion con 295 CV. Autonomía máxima (redundancia) de 600 km. Su comercialización se iniciará en Estados Unidos aunque luego llegará a diferentes mercados del mundo. Al igual que lo ocurrido con su hermano menor el ID.Cross, Volkswagen afirma que ha diseñado este ID.Tiguan pensando en sus pasajeros, en su comodidad, en su confort y en su seguridad. Algo obvio, pero que en este caso se asegura se ha evolucionado.
A nivel visual, encontramos un modelo bastante ortodoxo, clásico, dentro de todo, con las firmas lumínicas (delanteras y traseras) acordes a la visto en sus hermanos ID antes presentados, en esta nueva etapa eléctrica en Volkswagen. Al compararlo con el actual ID.4. y sobre todo de perfil, la vista que delata la profundidad de los cambios en general, encontramos un diseño más cuadrado, más sobrio aunque, mirando atentamente, da la sensación que comparten varios paneles. Insisto, creo ha perdido un poco de personalidad pero ganado en concepto visual acorde a la marca y a las tendencias actuales. Sí mucho más importantes los cambios en el interior, bastante más sobrio, con un tablero en serio y no una tablet. Y con la posibilidad de elegir un diseño retro como en el ID.Polo, con agujas (digitales).
Clara mejora en la calidad percibida y abandono de los cuestionados mandos hápticos/táctiles, pasando a accionamientos clásicos, más intuitivos, más seguros, y con climatización con comandos. Hay una gran pantalla central, claro, algo ineludible a estas alturas, pero mucho mejor resuelto el interior que su antecesor. Volante (bastante) achatado y una pantalla adicional para el pasajero delantero. Creo ha hecho un muy buen trabajo Volkswagen con sus nuevos ID; tanto con ID.Polo e ID.Cross como este nuevo ID.Tiguan. ¿Llegará a Argentina? No creo, pero no lo descarto.







