INTRODUCCION
Gran interés, debo reconocer, por subirme al chino más vendido en Argentina (sin contar Ford Territory), para entender, o intentarlo, porqué resulta tan interesante para el mercado. Claramente hay dos cuestiones iniciales que explican en gran parte su muy buena performance comercial; su muy competitivo precio (poco más de USD 35,000) y un muy logrado diseño exterior. Y no tengo dudas son 2 de los aspectos más decisivos y de mayor peso a la hora de elegir un auto. Si son las más importantes o no, podemos discutirlo, pero tienen gran incidencia en la toma de decisiones. Así que, primer round, ganado por este BAIC BJ30 híbrido. A continuación intentaré transmitir mi experiencia a bordo y las conclusiones que puedan ayudar a definir una eventual compra.
DISEÑO
Atractivo, con un aspecto cuadrado, colores llamativos (como muchos chinos), y aspecto de segmento superior. Si lo es o no, veremos, pero la apariencia es de estar un escalón más arriba que su precio. Frente símil «todo vidrio», personal. Hubiera preferido un panel transparente, no fumé, pero bueno, es subjetivo, claro. Capot plano, frente alto. Desde el lateral se lo ve grande, masivo, con enorme pilar C y un diseño limpio, sin «líneas de tensión». Llantas negras, que siempre prefiero de color acero, pero en este caso, con varios elementos más en el mismo tono, queda bien. Muchos apliques en plástico negro, acorde con su estilo off road. Neumáticos 235/60R19, chinos, claro.
Atrás bastante negro piano, con faros verticales, que le dan personalidad, pero manteniendo la sobriedad general. El botón para apertura del portón queda disimulado, hay que encontrarlo. Al ingresar a la BJ30, algo que resulta muy sencillo, se roba casi todo el protagonismo la ENORME pantalla central. Ya volveré a hablar de ella. Muy buena calidad percibida, en un ambiente demasiado minimalista, casi sin comandos, como buen chino. Para destacar negativamente, el comando de balizas está en el techo (¿?). Me gustó la consola entre asientos, flotante. Algo que no entiendo mucho su sentido, pero bueno, está. En general, aunque materiales plásticos, buena calidad de ensamble; nada cruje al intentar «torsionar» algunos elementos. Bien.
Buena calidad en contrapuertas, aunque también plásticos duros. Enorme techo solar con persiana eléctrica. Y me gustó la resolución estética de las salidas de aire; me recuerdan a algunos japoneses de otra época. Espacio y comodidad a bordo, sobran, sin dudas. Butacas eléctricas, con una cuerina de aspecto mejorable y con un sector blanco que no me gustó. Calefaccionadas. Llamativa amplia regulación de la misma a lo largo y a lo alto. Para no comentar cuestiones que saltan a la vista, mirando su interior, agregaría que el tablero, de buena resolución, resulta algo aburrido en su presentación y computadora de a bordo bastante completa con datos como presión y temperatura de cada uno de los 4 neumáticos. Algo para criticar; no queda muy clara la autonomía en modo EV, no sé si la computa dentro del total combinado o hay que buscarla en algun lado.
En las plazas traseras, el espacio sobra, literalmente. A lo ancho, y más a lo largo, aunque la quinta plaza (central) resulta muy poco cómoda como en todos los autos en la actualidad. Enorme altura al techo, las cabezas no tocarán, salvo que llevemos a un basquetbolista de la NBA. Cerrando el tema del interior, buena calidad (más de ensamble que de materiales), buena presentación, demasiado minimalista para mi gusto, y enorme espacio. El portón posterior es de apertura eléctrica, y adentro una bandeja bastante firme, pero de plegado no tan sencillo y que sirve como mesita «picnic». Piso algo alto (por la batería) pero plano; aprovechable volumen de carga. El auxilio…. ¡no tiene auxilio! En su lugar, un sellador para «salir del paso». No está mal para un uso urbano y hasta quizás rutero, pero ¿y si queremos hacer una escapada por caminos de tierra en regular estado? Si se rompe una cubierta, no hay solución, al menos instantánea. Un auxilio temporal al menos… Capot con doble destrabe interno, al estilo BMW y doble amortiguador. Bien. Muy buena presentación interior, capsulado. Prolijo, fluidos a mano, doble depósito de refrigerante.
EQUIPAMIENTO
Junto con el diseño exterior y el comportamiento dinámico (que ya abordaré), uno de los puntos altos de este BAIC BJ30. En Confort, ajuste eléctrico múltiple de butacas, calefaccionadas, techo solar, como lo destacable, no mucho más. Sí muy alto en Seguridad. A ver, Asistente de Atascos, múltiples Airbags, Alerta Cambio de Carril Activo, Crucero Adaptativo, Frenado automático de emergencia, Asistente en Autopistas, Alerta de apertura de puerta, Advertencia de Colisión, frontal y trasera, cámara 360°… y bastante más. Más que completo en el rubro Seguridad. Afortunadamente hoy se le da la importancia que merece.
A BORDO
Bueno, este es el tercer punto en el que BJ30 sobresale, además de su diseño, su espacio interior y el equipamiento en Seguridad (y no llegamos al precio aun). Claro, hay que desmitificar algo antes. Sus 330 HP anunciados, no son tales, o en todo caso, están pero no todos juntos. El motor naftero 1.5 turbo entrega 156 HP y el eléctrico (2 en el caso del 4×4), otros 174. Claro, si uno suma de manera directa, obtiene la potencia anunciada. Pero, digamos, es una u otra, no toda junta. Muy buena autonomía, en el orden de los 1,000 km como conjunto híbrido, justamente.
Excelente andar. En cualquier condición. No tanto en caminos en mal estado, pero en ciudad y ruta, realmente impecable, sobre todo en modo ECO. Muy buena insonorización. La aceleración es muy progresiva. Me gustó mucho el comportamiento en el manejo deportivo, para el cual no está pensado esto BAIC BJ30. Sin embargo, respondió con una eficacia más acorde a un hatchback. Muy bien. Dirección algo durita, muy buen poder frenante, muy buenas luces. Respecto al consumo, no alcancé a verificarlo de manera más exhaustiva, pero se pueden conseguir unos 15 km/l en ciudad, bajando bastante el rendimiento en ruta. Pero cómo, ¿no es al revés? En este caso no, porque en ciudad trabaja mucho la parte eléctrica (que tiene su costo, no es cero) y poco el motor térmico, logrando promedios de consumo muy bajos.
La cosa cambia en ruta, donde solo trabaja el 1.5 y encima, con la gran superficie frontal y un Cx de un SUV de generosas dimensiones, que no consiguen grandes cosas. 10/11 km/l, no mucho más. De todos modos, la mayoría de los usuarios de esta BAIC BJ30, seguramente lo manejarán muy mayoritariamente en ciudad. Tampoco es el vehículo ideal, a pesar de su apariencia, para caminos de montaña o salidas tipo off road liviano, ya que, más allá de la tracción simple (de esta versión), al no contar con auxilio, si se rompe un neumático…
CONCLUSIONES
Me gusta analizar un vehículo en sus diferentes aspectos, pero hay ocasiones en las que, además de ese frío análisis, deben tenerse en cuenta otras cuestiones, subjetivas quizás, pero no menos importantes. Y en este caso, más allá de los atributos del BAIC BJ30, uno debe rendirse ante la evidencia. Es (o era al momento de tomar contacto) el modelo chino más vendido en Argentina (de marca china). Y eso algo muestra. El mercado (los compradores) no es tonto. Claro, su diseño muy atractivo, enorme espacio interior, buena terminación, excelente andar, bajo consumo en ciudad y alto equipamiento en seguridad, todo por USD 35,000, no resiste análisis tan finos. ¿Todo me gustó? Mucho, pero no todo. Me parece imperdonable la falta de auxilio, aunque fuere temporal, no me gustan las enormes pantallas y falta de comandos físicos (tendencia general) y algunos temas menores como las balizas en el techo… Pero en términos generales, se entiende claramente el porqué de su éxito.

















