Más tarde o más temprano, las automotrices, sobre todo las más tradicionalistas, se replantean su modelo «eléctrico» de desarrollo; modelo que adoptaron hace algunos años, hicieron grandes inversiones (Volkswagen una de ellas), y ahora, el paradigma eléctrico está amesetado (no en China, donde la mitad de los nuevos compradores se inclinan por los EV), y esto obliga a echar mano» a soluciones alternativas, toda vez que, además, parece un hecho que el parlamento europeo tendrá alguna consideración respecto al «horizonte 2035» (ver nota).

Ya lo hizo Fiat recientemente con 500 hybrid, derivado del 500 EV (ver nota), también con el Grande Panda (ver nota), y varios más. Y ahora Volkswagen, teniendo en cuenta lo anterior, y que sus EV no están logrando los resultados comerciales esperados (como casi todos menos los chinos y Renault), ha decidido desarrollar variantes híbridas a partir de los eléctricos existentes (ID.3, ID4, ID.Buzz, etc.). De todos modos no hablamos de híbridos «tradicionales» sino de eléctricos con autonomía extendida: el motor que mueve las ruedas sigue siendo eléctrico, pero agrega otro de combustión, pequeño, como para cargar las baterías mientras se mueve, y así conseguir mayor autonomía. Como el Nissan X-Trail, por ejemplo (ver nota).




