Desde que irrumpió en 1999, el Audi A6 Allroad (también disponible en A4) tiene su legión de seguidores. No masiva, seguramente, pero resulta un modelo muy atractivo e interesante, con algunas condiciones para un «fuera de ruta». No es un SUV para hacer off road, no. Pero sí permite alguna salida por caminos no muy ortodoxos. Sin dudas un diseño muy logrado, aunque esto es subjetivo. Está basado en el A6 Avant de nueva generación, incorporando algunas mejoras mecánicas y de personalización, que no cambian su esencia, pero le dan un upgrade muy interesante a mi entender.
Tiene una longitud de 5.02 m, y su despeje resulta 3,4 cm mayor que la rural «normal». Con llantas de 19″ y en opción 21«. Suspensión neumática específica para la versión y ruedas traseras directrices (5°). Ayuda en maniobras de estacionamiento, en sentido contrario de las delanteras, y a alta velocidad en el mismo sentido. De todos modos hablamos de un ángulo de giro muy pequeño. Cuenta con 2 opciones de motor, ambas conformando un conjunto híbrido. Un naftero 2.0 TFSI como base, llegando a 367 CV, con una batería de 25,9 kWh, y una autonomía eléctrica de 95 km. Por otro lado, un V6 3.0 diesel de 299 CV finales, con el que llega a los 100 km/h en solo 5,4 segundos. Ambas con tracción quattro, claro. Su precio arranca en los 77,000 euros en Alemania.
A nivel visual, como todas las Avant de Audi y más las Allroad, me parece exquisita. Hilando fino me resulta algo recargada la parte posterior, como muy «puntiaguda», para ser claro. De todos modos, en la comparación con la generación anterior, no se perciben cambios drásticos: mantiene el estilo, con un capot más plano, 3/4 traseros algo más «apaisados» y no mucho más en términos generales, conceptuales. En el interior, todo digital, moderno y tecnológico aunque demasiado minimalista. Afortunadamente hay una tendencia general de «menos pantalla y más botones». Audi Argentina vendió A6 Allroad en generaciones pasadas, aunque no lo hizo últimamente. ¿Volverá a venderlo?








