
Desde hace varios años, Cadillac incursiona en la tecnología de la hibridación. A pesar de ello, en la actualidad no cuenta con modelo alguno con este sistema. Ahora vuelve con todo, directamente al mundo eléctrico, con un SUV muy moderno (nos recuerda mucho a algunos Audi, como el Q8 y el e-tron). Aunque de carácter conceptual, el Lyric se transformará en un modelo de producción en 2022, quizás algo «edulcorado» en algunos aspectos como la parrilla y sus enormes llantas.


Lyric tendrá tracción trasera o integral (incorporando un motor en el extremo delantero), y tendrá una autonomía de más de 450 km, de acuerdo a lo anunciado por Cadillac. No hay datos acerca de la potencia de sus motores, pero sin dudas deberían ubicarse por encima de equivalentes 350 CV, toda vez que el XT6, su primo SUV naftero, cuenta con 306 HP. Su batería será de 100 kWh y, como buen «Cadi», tendrá algunas especificaciones refinadas como su audio premium de 19 parlantes, un HUD (Head Up Display) tridimensional, que mostrará informaciones importantes en un plano más cercano al conductor, y otra por detrás, un sistema de cancelación de ruidos exteriores (lo que se hace es generar un ruido «opuesto» al que se quiere anular). Y el Super Cruise, que lo eleva un escalón más hacia el manejo autónomo.

Respecto a su estilo, como adelanté, me recuerda ¿demasiado? a algunos SUV eléctricos recientes de Audi. Con una parrilla que se roba todo el protagonismo, aunque podría definirse más como «un vidrio templado» que como tal. Sección frontal bastante cuadrada. Atrás, bastante original, con algún recuerdo al Focus I, salvando las abismales distancias, físicas, conceptuales y temporales. En el lateral destacan las enormes llantas, cintura alta y techo bajo, y una resolución de los 3/4 traseros muy original e interesante, con una luneta de enorme caída y luces que lo hacen parecer (también) una pick up moderna, con un poco de imaginación, claro. En el interior destaca la enorme pantalla de 33″ de una sola pieza y con un estilo envolvente que recuerda a algunos de sus antecesores sesentistas». También el volante. Una clara y lograda combinación entre lo retro y lo futurista. Muy bien logrado, a mi criterio.



