
Aunque como casi todo en la vida, lo que voy a decir a continuación es subjetivo, tiene una alta dosis de realidad, me parece. Así como fue una mala noticia cuando Audi, a mediados del 2021, anunciaba que no desarrollaba más motores a combustión (desarrollo, que no es lo mismo que producción) a partir de 2026, y que los vendería solo hasta 2032, podemos considerar una buena noticia que ahora haya anunciado oficialmente que desarrollará nuevos motores, tanto térmicos como híbridos. Aunque no hay fechas exactas, se sabe que seguirá desarrollando motores a combustión más allá de 2026 y que los venderá, casi con seguridad, más tarde que 2032.
El mundo está cambiando, en general, y el del automóvil tanto o más. China es un «mundo» aparte, y en lo que hace a la movilidad eléctrica, están liderando ventas y avances, tanto en producción como en ventas, pero fuera del gigante asiático, los eléctricos, aunque han comenzado a recuperarse tanto en Europa como en Estados Unidos, vienen de un estancamiento importante, por razones a las que ya nos hemos referido en varias ocasiones. Y es obvio que por más que la tendencia ha vuelto a crecer, la transformación a un mundo totalmente EV llevará más tiempo que el previsto. Esto, aceptando de todos modos, que la Unión Europea, por ejemplo, parezca inflexible con el horizonte 2035 de fin de los motores térmicos, incluso en conjuntos híbridos.




