Alpina no es un «taller» nuevo. Claro, es mucho más que un «taller» y sobre todo después de la adquisición por parte de BMW (ver nota). Nació en 1965 y se dedicó prácticamente en toda su historia, a preparar, a mejorar, a potenciar, a distintos modelos de la marca alemana. A comienzos de este año hablábamos de una nueva etapa (ver nota), bajo el mando de BMW, más exclusiva, buscando no solo entregar mayores prestaciones, sino también mayor lujo, más refinamiento, mayor exclusividad. Y por primera vez en su historia, presenta un producto propio, basado, sí, en un BMW, pero con mucho más que un toque personal.
El Vision BMW Alpina mide 5.2 m de longitud, tiene un motor V8 de 4.4 litros heredado del BMW M5, aunque no está claro si llegará a los 727 CV de aquel, gracias a la hibridación, o será solamente térmico. Las intenciones de Alpina son algo soñadoras: buscan convertirse en alternativa a su compatriota Maybach, hoy ya no marca de Mercedes-Benz sino una línea de productos exclusivos. Por ahora concept, en breve pasará a producción prácticamente sin cambios o con leves modificaciones. Estéticamente podríamos relacionarlo al BMW Serie 4 aunque claro, mucho más estilizado y refinado. ¿Se convertirá Alpina en la rama más exclusiva de BMW? Frase habitual en Automotiva, el mercado tendrá la última palabra.





