Wrangler es un ícono, no solo dentro del mundo Jeep, Stellantis, sino en todo el mundo, aunque claro, principalmente en su Estados Unidos natal. Y ha presentado en el pasado varios homenajes a sus antecesores, como el 4xe Willys de fines de 2024 (ver nota). Probé la actual generación, muy mejorada respecto a la anterior, hace unos años (ver nota). Ahora Jeep presenta el Wrangler JL-2A, homenaje al Willys CJ-2A de 1945, modelo de post guerra. En realidad no es un nuevo modelo sino un kit que consiste básicamente en nuevas llantas de chapa muy similares a las de su abuelo, algunos detalles adicionales, colores como en aquella época y en el interior, una leve personalización.
Por otro lado, guardabarros de color carrocería, el cuero de las butacas es específico de la versión y hay detalles de terminación en consola, contrapuertas y otros sectores. Y con esto terminan las diferencias por los USD 5,000 que cuesta este kit para acercarlo a la imagen de su abuelo de 1945. El mercado norteamericano es de un tamaño importante y da para estas personalizaciones, sumado al espíritu patriótico de sus habitantes, más allá que una guerra no tiene que ver necesariamente con patria. Jeep vende en Argentina 2 versiones de Wrangler, ambas Rubicon, de 3 y 5 puertas (como el que probé).





