En realidad hablamos de Prestige Auto, nueva empresa nacida del grupo Open Cars, dedicado al mundo del automóvil, pero no a producción ni venta directa, hasta ahora. La nueva división de Open Cars administrará la marca Mercedes-Benz en Argentina, produciendo Sprinter (asegurado por algunos años), y vendiendo los modelos de pasajeros de la marca premium. Desde hace un tiempo, camiones y buses es una división independiente, que seguirá bajo el mando de los alemanes. El CEO de Open Cars es, nada más y nada menos, que Daniel Herrero, es líder de la filial argentina de Toyota, bajo cuyo mandato la marca japonesa creció fuertemente en ventas locales y exportaciones.
Mirando estos antecedentes, no puedo menor que ponerle varias fichas a la nueva empresa. ¿Es malo que Mercedes-Benz se haya ido de Argentina? Bueno, yo diría que para el usuario y cliente de sus modelos, no necesariamente es algo negativo. Por el contrario (teniendo en cuenta que está Herrero al frente), seguramente ampliará puntos de venta, portfolio de modelos, y servicios asociados. Creo que, entonces, el cliente (actual y futuro) hasta quizás gane con el cambio. De todos modos, desde una mirada macro, alejándonos un poco, y desde una perspectiva más de marca que de modelos, convengamos no es un buena noticia que una empresa que está desde la década del 50 en nuestro país y que fue la primera fábrica fuera de Alemania, haga las valijas y deje Argentina.
¿Es malo para el país?, ¿para los clientes?, ¿para la actual gestión de gobierno?: bueno, tal vez un poco negativo para todos, sobre todo luego de tan extensa trayectoria, que tuvo además al recordado Juan Manuel Fangio como gran protagonista. Es cierto que no se la veía muy bien a la marca a nivel comercial y de producto en estos últimos tiempos, quizás previendo el cambio de manos. Hay marca, hay legado, hay reconocimiento, hay producto. Así que la tarea de Prestige Auto no será titánica. Simplemente devolverle el brillo que pareciera haber perdido la filial argentina (ahora independiente) en los últimos tiempos. Veremos que ocurre cuando tomen las primeras medidas y anuncios.






