Más allá de las próximas pruebas de modelos BYD a través de Familia Parra (BYD Villa Cabrera), concesionario oficial en Córdoba, aproveché para visitar las nuevas instalaciones, conocer más de cerca las novedades de la marca china, y conversar con Sebastián Parra, directivo del grupo cordobés. Y me sorprendió su frase inicial, ante mi pregunta respecto a cómo iban las ventas. «Mirá, comenzamos casi a fin de año con unas 50 unidades vendidas, prácticamente sin hacer publicidad, estamos creciendo, y para que te des una idea, en febrero cerramos 110 operaciones». Alta carta de presentación inicial para una marca nueva, y un concesionario también reciente, más allá de pertenecer a Familia Parra, con varias marcas y concesionarios en Córdoba y San Luis, a esta altura un grupo reconocido.
Mientras esperaba su llegada me senté en los 4 modelos que forman parte de la oferta BYD actual. Desde el pequeño eléctrico Dolphin Mini, ideal para trayectos urbanos (con un tablero con una resolución más cercana a un i-Phone que a un tablero de auto, hasta el híbrido Song Pro (autonomía superior a los 1,000 km), hoy por hoy «tope de gama» de la marca en Argentina, pasando por el recién llegado Atto 2, de dimensiones similares a Chevrolet Tracker, por ejemplo (aunque la similitud termina en las dimensiones), también híbrido y el eléctrico Yuan Pro. «Este es un negocio de volumen, no de grandes márgenes, y en ese camino estamos, creciendo mes a mes», agregó Parra.
Aunque en la próxima prueba de Song Pro podré evaluar calidades, sensaciones, prestaciones y demás parámetros, la impresión inicial es la que caracteriza a muchos chinos y puntualmente a BYD (automotriz líder mundial en vehículos electrificados): la de estar en presencia de un modelo que vale más que lo que cuesta. La relación precio/producto y precio/calidad, realmente resulta de por sí convincente a la hora de decidirse por una nueva compra. Adelantó que llegarán este año nuevos modelos, como la pickup Shark, un nuevo Dolphin híbrido, quizás desde Brasil (lo digo yo, ver nota) y otras novedades. Nadie sabe cómo seguirá el mercado argentino de automóviles (ni tampoco a nivel mundial) pero claramente los chinos serán un «hueso duro de roer».








