Chrysler es una de las automotrices del grupo Stellantis, que más ha sufrido el abandono, del que ha sido en buena parte responsable su ex CEO, Carlos Tavares. Desde hace tiempo cuenta con un solo modelo, bastante exitoso, el Pacifica (ver nota), sucesor de la recordada Caravan. Y con fuertes reclamos de diversos sectores en su Estados Unidos natal, entre ellos los concesionarios, que claramente no pueden sobrevivir vendiendo solo una minivan, por más buena performance comercial que pudiera tener (sí, Lancia lo hizo en Italia con Ypsilon, pero es otra historia…). Hace más de 4 años Chrysler presentaba el concept Airflow, que auguraba un futuro prometedor para la histórica marca (ver nota). La ilusión no duró mucho: un año y medio después anunciaba la baja del proyecto (ver nota).
Enmarcado en el plan FaSTLAne 2030, presentado por el mismo Antonio Filosa hace unos días, y que también incluirá al próximo Citroën 2CV (ver nota) y cerca de 60 nuevos modelos para los próximos 5 años, con una inversión de 60,000 millones de euros, Chrysler finalmente anunció 3 modelos iniciales en su nueva etapa con la que buscará, definitivamente, alejarse de su cierre. Por un lado vuelve el proyecto Airflow, del que solo se conoce una imagen que poco aporta, aunque se sabe será un crossover, con algún acercamiento al mundo SUV, y luego otros dos modelos, o uno con 2 variantes: Arrow y Arrow Cross. La nueva plataforma STLA One hará su debut en Estados Unidos. Seguramente la marca irá develando detalles de los nuevos en los próximos meses.




