Me he preguntado en ocasiones anteriores, porqué Citroën seguía dejando pasar la oportunidad de recurrir al factor nostalgia, como hacen otras automotrices. Casos varios, Volkswagen con el Beetle, Renault con los R4 y R5, Fiat con los 500 y 600, y así varios más. Y si bien la marca del chevrón tiene más de un modelo icónico (CX, GS, XM, etc.), seguramente el más apropiado para los actuales tiempos, y por varias razones, es el inolvidable 2CV, que en Argentina se bautizó posteriormente 3CV. Hoy más que nunca las marcas necesitan productos de bajo precio (y bajo costo, claro) y gran volumen, y el 2CV le daría esa oportunidad.
No es que le vaya mal con el actual C3 europeo. Por el contrario, el e-C3, su variante eléctrica, resulta una de las más exitosas en el viejo continente. Aun así, ¿por qué desaprovechar un posible gran éxito comercial? Hace exactamente 4 años me preguntaba si Citroën volvería a fabricar el 2CV (ver nota), pero creo que Carlos Tavares nunca lo tomó en serio al proyecto de resucitación. Un año más tarde la «rana» cumplía 75 años (ver nota), y más cerca en el tiempo, hace un año y medio, planteaba si finalmente Citroën daría el paso o no, tras varias idas y vueltas en cuanto a rumores sobre un nuevo 2CV (ver nota). Bueno, finalmente, la marca, aunque no de manera estrictamente oficial, ha anunciado el regreso del pequeño modelo, que repetirá la fórmula de su abuelo: práctico, de bajo precio y bajo costo de mantenimiento y con lo justo y necesario.
Claro, no será taaaaan despojado como aquel, pero sí podemos catalogarlo como low cost, adaptado a los actuales tiempos del automóvil. Contará con la nueva plataforma STLA One (que permitirá producir modelos de distintos segmentos, ahorrando fuertemente en costos), probablemente estrenándola. Luego la recibirán la nueva generación Panda y algún otro modelo del grupo. Será producido en Italia (nueva estrategia de Filosa) en 2028 y más cerca de la fecha de presentación, seguramente, iremos conociendo detalles técnicos y fotos el modelo final de producción. Me animo a «ponerle un par de fichas» a alguna variante híbrida. Si bien Renault 5 se convirtió en un éxito comercial, solo eléctrico, creo que 2CV potenciaría fuertemente sus ventas con esa alternativa. Descartada térmica pura. Veremos, lo cierto es que el regreso del 2CV sería un golpe de efecto muy interesante.





