En la pasada primavera de nuestra región (otoño norteamericano, uno de sus principales mercados), Nissan presentaba la nueva generación Sentra (ver nota), con un cambio visual radical, realmente otro auto aunque, en lo que hace a sus «entrañas», no reemplazaba plataforma, sino que mantenía la base, algo que se está poniendo de moda en muchas automotrices, y que mucho tiene que ver con esta incertidumbre de la movilidad eléctrica, a partir de cuando realmente será casi la única opción para el mercado. Lo cierto es que aun no llegó a Argentina (sigue vendiéndose la anterior) pero ya está presente en muchos mercados.
Por otro lado, NISMO es la división deportiva de Nissan, algo así como Gazoo Racing a Toyota o la desaparecida RS a Renault, entre tantos casos. Y tiene varias creaciones a partir de modelos de la marca japonesa. Versiones deportivas, más picantes y con un tratamiento visual interesante. Pero nunca estuvo en los planes un Sentra NISMO, no sé porqué. El concesionario norteamericano Pinnacle ofrece esta variante más deportiva, aunque cara teniendo en cuenta las mejoras. Son USD 7,000 adicionales a los USD 25,000 que cuesta el Sentra (casi un 30% más). Ofrece nuevas llantas de 18″, algunos elementos aerodinámicos (faldones, alerón, deflectores), nueva parrilla, calcos, una nueva suspensión (revisada) y nuevas butacas en el interior, además de otros detalles menores, aunque la mecánica es la misma. Logrado, aunque caro.






