Sí, es cierto, la movilidad eléctrica había encontrado una cierta meseta en sus ventas (no en China) pero, entre otros factores, el aumento en el precio de los combustibles líquidos, ha hecho que «tomen envión» y crezcan en todos los mercados del mundo, o en casi todos. Pero claro, no es lo mismo tener un BYD Dolphin Mini para usarlo en trayectos urbanos (un placer y una excelente elección), que un deportivo «sin ruido» en el escape (que no tiene) ni en el motor; eso es bastante más difícil de digerir. Y creo es uno de los pocos segmentos que darán un poco más de pelea al mundo de los EVs, aunque solo se trate de una demora, el final es el mismo. Abarth fue una de las primeras en abandonar el mundo de los motores a combustión en 2023, y pasar a tener en su portfolio 2 modelos.
El 500e y el 600e, con 155 CV y 280 CV respectivamente. ¿No son buenos? Son excelentes productos, pero creo que si algo busca alguien en un Abarth (y puedo dar fe después de haber probado el 595 hace unos años) es justamente un motor naftero a altas revoluciones. Y el mercado no suele equivocarse, y en todo caso siempre tiene la última palabra. Abarth experimenta una gran caída en sus ventas en lo que va del año, respecto al anterior. ¿Y a qué puede echar mano? Bueno, en lo inmediato, a nada. Sí podría tomar la base del Grande Panda, como habíamos adelantado (ver nota), pero el tema es que el 1.2 de 3 cilindros disponible, no da para llevarlo a 150/160 CV, salvo que tomen la base del Hybrid (136 CV) y le den algunos mas. No sé, pero deberá volver al mundo térmico o híbrido al menos, si quiere mantenerse con vida.




