A pesar del «gris» que viven Nissan y Mitsubishi (sobre todo la primera) en lo que tiene que ver con la alianza con Renault, para el mercado europeo (ver nota), ambas venden principalmente modelos de la marca francesa con una leve adaptación visual oriental. Así la dupla Colt/R5/Clio (ver nota), o Grandis/Symbioz (ver nota), o también ASX/Captur (ver nota), para mencionar los dúos Renault/Mitsubishi. Y ahora llega una nueva, sobre la base de la eléctrica Renault Scenic, Mitsubishi presenta el totalmente nuevo Eclipse Cross para Europa.
Eclipse es un nombre caro a los afectos de Mitsubishi; hablamos de un espectacular deportivo, quizás no valorado en su momento. De todos modos, el Eclipse Cross de primera generación, lanzado en 2017 (ver nota), poco tenía que ver con su antecesor prestacional. Sí, no es el único caso en la industria del automóvil. Ese era nacido con ADN japonés, 100%. Pero claro, la estrategia de Mitsubishi en Europa se ha vuelto prácticamente «Renault dependiente», y esta nueva generación del Eclipse Cross no es otra cosa que la Scenic eléctrica de la marca francesa, con una leve adaptación visual.
Comparte casi todo y por lo tanto también dimensiones, contando con una longitud de 4.47 m. El motor es el más potente de los 2 disponibles en Scenic, y el mismo que el Megane E-Tech que Renault vende en Argentina y que probé (ver test), con una potencia de 218 CV y una autonomía (en condiciones no tan realistas como todas las de los eléctricos) de 600 km. Plataforma CMF-EV, compartida también con Nissan Ariya y el nuevo LEAF (ver nota). ¿Tiene sentido vender como Mitsubishi productos netamente franceses con solo cambios menores? Evidentemente para el mercado europeo, se ve que sí.





