INTRODUCCION
No es un producto «genuinamente» Renault, digamos. ¿No? En realidad, la base es la misma que la del Geely Monjaro. Hoy por hoy, convengamos, haber sido «parido» por un modelo chino, y de una marca bien conceptuada como Geely, dueña de Volvo y Lotus entre otras icónicas marcas, nada más y nada menos, es todo un elogio. Por otro lado, no es una estrategia alocada en estos complicados tiempos del mundo del automóvil. Sin ir más lejos, Ford lo viene haciendo con Territory, producto nacido de su alianza con JAC en China. Para ser rigurosos, Koleos es un producto coreano, de Samsung Motors, mejor dicho de Renault Korea, ya que hace poco cambió de nombre. En su momento responsable del recordado Fluence, entre otros. La marca francesa mantiene el paquete mayoritario, pero se incorporó Geely con un 34%. Y por eso, el Grand Koleos (como se lo conoce en Corea) es un desarrollo con fuerte participación y componentes chinos. Renault Korea fabrica también el Arkana, la nueva Scenic eléctrica y el nuevo híbrido Filante.
DISEÑO
Como siempre digo, el diseño es algo -casi- totalmente subjetivo. Creo que algo de objetividad y realidad única tiene el desarrollo visual de un modelo, pero en todo caso, puede gustar o no y eso es algo totalmente personal y subjetivo. A mí me parece muy logrado, con personalidad y elegancia. Si tuviera que «cambiar» algo, atribuyéndome el rol de diseñador, que no lo soy, hubiera modificado un poco el sector trasero, algo «Estanciera», exageración mediante. No voy a describir cada elemento del diseño ya que se pueden apreciar en las imágenes. Comentarios puntuales, en todo caso. No hay dudas que el sector frontal tiene personalidad, con una presentación no vista en otro modelo. Aunque me gusta la parrilla «3D» y «espacial», quizás el conjunto resulte algo recargado, con la parte baja del paragolpes, hilando fino. Capot con nervaduras/cambio de volumen que, me parece, no aportan demasiado y sí encarecen su producción. Lograda firma lumínica diurna.
Atrás, la cuestión cambia. También alta personalidad pero no termina de convencerme. De por sí, me gustan más los faros traseros en rojo fuerte y no en fumé/transparente, opinión subjetiva. Además una hendidura bajo el listón central a la que tampoco le veo sentido estético. ¿Tanto como parecer una Estanciera? No claro, es una exageración pero creo no es su mejor «lado» para la foto. Algo negativo, aunque menor, el destrabe de portón está ubicado bastante abajo. En el lateral, un conjunto armónico, «limpio», con algo de Volvo en el extremo delantero (nada raro siendo «parientes» lejanos) y guardabarros con protección en negro piano, algo raro, y poco visto, y poco práctico además. Neumáticos Nexen (coreanos) 235/50R19 con llantas a la moda pero que no me gustan mucho. De todos modos, dando un cierre conceptual al aspecto diseño exterior, me parece logrado, personal, moderno y elegante. Más que aprobado.
Puertas adentro, también buenas noticias. Mucho para destacar. En primer lugar, se respira un «aire premium». Si lo es o no en términos literales, es otra cuestión. Aunque no me gusta «todo pantalla», es lo vigente hoy y las 2 «secundarias» están muy bien integradas, resultando del pasajero solo visible para él, no molestando al conductor (parece apagada). Atajos manuales para la climatización (bien) y un minimalismo sin exagerar. Rara forma del botón de arranque. Tablero con muy buena calidad visual, aunque con poca info, y sobre todo poca personalización. No se puede ver (o yo no lo encontré) velocímetro y tacómetro en formato redondo, símil agujas, como sí tienen otros modelos. Siendo electrónico, creo costaba poco y nada agregar una vista opcional más tradicional. Salvo eso, me pareció bien el conjunto. Pantalla central rápida, accionable con movimientos al estilo smartphone, aunque no mucha información del auto. Bien por la rueda que permite elegir el modo de conducción entre varios (ECO, COMFORT, SPORT, OFF ROAD, etc., y hasta un AI, Inteligencia Artificial…).
En general, materiales blandos, de buena calidad, inclusive en los contrapuertas, un sector muchas veces olvidado por las automotrices, sobre todo los de la parte de atrás. No es este caso. Excelentes y cómodas butacas en cuero (eléctricas y con 2 memorias) y una buena posición de manejo, que puede setearse bastante baja, como me gusta, algo no frecuente. Bien. Muy buena presentación de la consola entre asientos aunque, hilando fino, algo frágil. La butaca se retrae para facilitar el acceso y luego vuelve a su posición, lo que sumado a puertas de gran apertura, permiten un muy sencillo ingreso al habitáculo. Aunque reconozco mi torpeza, no es imposible chocar la rodilla con la parte saliente izquierda del tablero.
Demasiado negro piano adentro. Queda muy lindo y elegante pero «no envejece» bien. Techo solar enorme con revestimiento símil «jeans», al igual que parte del tablero. Audio de alta calidad, solo criticable un volumen más bien bajo y aunque luego me olvidé de «buscarla», no encontré cómo regular el volumen salvo desde el volante. La palanca de cambios (automático de 8 relaciones) no resulta tan intuitiva, sobre todo en el manejo manual/secuencial. Plazas traseras muy cómodas… para 2, como en todos los modelos actuales, con una 5a plaza dura, alta, poco cómoda y con túnel central (transmisión en este caso). Y con climatizador y respaldo con inclinación regulable. Impecable.
EQUIPAMIENTO
Lo considero interesante en Confort, con doble techo solar, butacas eléctricas con memoria, climatizador de 3 zonas, entre lo más destacado, pero muy interesante en Seguridad. Renault anuncia 29 ayudas a la conducción aunque, en realidad, hay algo de «trampa» en la frase, ya que varias son «despiece» del sistema principal. De todos modos, alto puntaje en Seguridad y Asistencias a la Conducción.
FUNCIONAMIENTO
Así como destaco el diseño, la calidad de terminación y el equipamiento, todos ellos de alto nivel, en el funcionamiento, en la parte dinámica, también encontramos lo mejor de este Renault Koleos. Me adelanto en comentar que en este apartado no hay prácticamente sombras, ni pequeñas, todos son elogios. Olvidé comentar que el capot tiene doble destrabe interno y amortiguador, como BMW y que el portón trasero, además de apertura eléctrica, permite acceder a un interesante y voluminoso espacio de carga. Auxilio temporal 135/80R18 y un piso (bajo la alfombra) sin pintar, igual que el vano motor (en este caso, pintura de menor calidad), algo que no voy a entender y menos en un modelo de este nivel y con tantas cosas a favor. No se ve, es cierto, pero da una mala imagen. Tema menor, en todo caso.
Este motor de 2 litros y 235 CV tiene un rendimiento parejo, no «explota» pero rinde en toda la gama, con un sonido (motor/escape) hasta deportivo, diría, bien logrado. Utilizando frases habituales en Automotiva, «la magia no existe» y «las leyes de la física se cumplen», con lo cual, con su tamaño, su formato SUV, su peso, su potencia y su caja automática (de 8 relaciones, muy eficiente), no se pueden esperar consumos de Kwid. Aceptando lo anterior, su rendimiento es interesante. Hablamos de unos 15 km/l a 110 km/h y en ciudad…., en ciudad… siempre relativo, casi que me parece que es un parámetro que no tiene sentido analizar por lo altamente subjetivo que resulta. De todos modos, como me gusta decir, se pueden conseguir unos 9 y hasta 10 km/l si se es «suave con el pie derecho, para ambos pedales» y el tráfico no es caótico.
El confort de marcha es de lo mejor, me recuerda al referente, al Citroën C5 Aircross. Literalmente «no se siente nada», o nada se siente, para expresarlo más correctamente. Andar muy suave en ciudad y en ruta. Y en caminos de montaña en regular estado, también mostró una solidez digna de mencionar. También lo exigí en el manejo deportivo, para el que, convengamos, no fue diseñada Koleos. Pero salvo el lógico quejido de neumáticos y la transferencia de pesos, respondió con alta solvencia. Resumiendo, se comporta como un auto (elogio). Buenas luces, buenos frenos (con distancias un poquito más largas que las «normales») y la «tranquilidad» de contar con 4×4 automático.
Sí, entrecomillado, porque si bien el sistema está e incluso se puede elegir el modo de manejo «off road», con neumáticos normales, no es tanto lo que se puede hacer en situaciones complicadas de adherencia. De hecho, cerca de Cruz de Caña, esperando pasara una carrera de bicis (que amerita una futura nota con la experiencia), me paré en la «banquina» y al querer salir costó mucho, mucho. Es cierto que había piedras y arena mojada, pero igual de nada sirvió la doble tracción con esos neumáticos, sin agarre para estas situaciones. Suma tenerlo, sí, pero hasta ahí. Un poco durita la dirección, como para criticar algo. Pero todo lo que tiene que ver con la parte dinámica, excelente.
CONCLUSIONES
Esta SUV de nueva generación y de origen coreano/chino es una excelente opción y resulta muy superior a lo que tenemos de la marca francesa en la región, incluso Kardian, que ya supone una interesante mejora respecto a los Sandero/Logan. ¿Estoy comparando Koleos con Kardian? No, claro que no, simplemente digo que estamos ante un producto más cercano al mundo premium que al generalista y que en el Boreal que está llegando, si bien no deja de tener ADN Dacia, también veremos una nueva Renault, más cercana a la época gloriosa de los 80´s y hasta 90´s (y antes también, claro). El precio ($ 80 M), acorde a lo que ofrece, pero algo alto en términos absolutos, puede jugarle en contra, pero no me quedan dudas que es una excelente opción a la nueva oleada de SUV chinos que parecen estar en otro nivel. Bueno, Koleos también lo está.




















