Leapmotor («motor de salto»), como tantas otras chinas exitosas es joven, casi adolescente. Nació en 2015, así que tiene 10 años de vida. Nada si los comparamos con muchas centenarias automotrices norteamericanas y europeas. Ford (1903), Fiat (1899), Renault (1898), Dodge (1901), Opel (1902, produciendo autos, como marca 1862). Al lado de estas y varias más, Leapmotor es «un niño», convengamos. Stellantis, con una muy buena visión de futuro (una de las pocas cuestiones reconocidas y reconocibles al entonces CEO, Carlos Tavares), adquirió una participación accionaria en la novel automotriz china.
Esta gran jugada le permite hoy vender en Europa modelos eléctricos, casi sin costo de desarrollo (no todas son ventajas, de todos modos) y meterse en los EV de bajo precio, algo que no podría conseguir, al menos hoy, con los propios de sus diferentes marcas. Incluso Leapmotor ya está en Brasil y Argentina, donde en breve comenzará a vender sus eléctricos modelos. En el vecino país está encarando una planta industrial, al igual que BYD, Chery y varias más. C10 fue uno de sus primeros modelos, y que también llegará a nuestro país. Eléctrico, con potencias de equivalentes 220 CV y 292 CV, y en la nueva AWD Sports +, con tracción integral, llega a los 590 CV, potencia más cercana al mundo Ferrari que a un SUV chino, ¿no? Tarda 4 segundos en llegar a los 100 km/h…





