En la primavera del año pasado contábamos los planes (repasábamos) de Mitsubishi para Europa, que implicaban prácticamente vender productos de su ¿socia todavía? Renault, cambiando logos y algún detalle menor como ocurre, por ejemplo, con la dupla de camionetas cordobesas Frontier/Alaskan (en este caso, al revés). Y poco después hablábamos del próximo derivado del entonces recientemente presentado Renault Symbioz. En ese momento no sabíamos que sería bautizado Grandis, pero sí que derivaba del nuevo producto francés, híbrido, no eléctrico. ¿Porqué en medio de una gran crisis en la relación con Renault, Nissan presenta un producto con su ADN?
Bueno, sencillamente porque los planes de desarrollo y lanzamiento de modelos, aun clones como este caso, llevan bastante tiempo, y resulta muchas veces más caro y complicado frenarlos o frizarlos, que seguir adelante. Aunque oficialmente la alianza sigue, quizás con alguna esperanza nueva tras el fracaso de la vinculación con Honda, creo que es cuestión de meses, o tal vez semanas o días, que se rompa la alianza Renault-Nissan (Mitsubishi incluida). Como resulte, vaya uno a saber, lo cierto es que este «nuevo» Mitsubishi Grandis (monovolumen que existió entre 2003 y 2011) tendrá seguramente una sola generación con base Renault. Veremos.


