Renault Espace fue precursora en el concepto monovolumen/minivan, al menos en territorio europeo, ya que apareció en 1984, prácticamente al mismo tiempo que la Dodge Caravan, del otro lado del océano, en territorio norteamericano. La idea original fue de su coterránea Talbot; incluso su diseño data de varios años antes, en la década del 70. El proyecto no prosperó «por ese lado», incluso podría haber sido fabricada por Peugeot (de cercanía con Matra, dueña del diseño) y entonces Renault tomó el riesgo y lanzó Espace, un producto muy apropiado para familias numerosas. Espace mantuvo el concepto monovolumen durante sus primeras 5 generaciones. Fue modernizándose, claro, haciéndose más fluida, más dinámica, más deportiva, pero sin abandonar el formato.
Hasta que en 2023 se presentó la actual 6a generación (ver nota), que no era otra cosa que una Renault Austral XL, y por lo tanto pasando «sin miramientos» a un formato SUV, o bastante más cercano que al monovolumen. No es el único caso en la industria automotriz en el que un modelo mantiene el nombre pero cambia radicalmente de aspecto, incluso de concepto. ¿Porqué se despide? Bueno, por un lado, la nueva plataforma de Renault para estos modelos, no permite configuración 7 plazas, una de las claves de Espace. Además, sus ventas, sin ser magras, están lejos de Austral o de Rafale; hasta incluso de la ahora eléctrica Scenic. Con todo eso, no tiene mucho sentido mantener su producción, la que finalizará, inexorablemente, en este 2026. Una pena para un modelo precursor como Espace.





