Y menos como era en Argentina, adonde no se vendió la 8a generación presentada a finales de 2016 en Europa. Acá continuó llegando desde Brasil la anterior, por unos pocos años, con un restyling frontal pero manteniendo la base anterior. En Europa se vendió hasta 2023 y con relativo éxito comercial, aunque amenazado por SUVs y eléctricos, como tantos otros modelos históricos. A nivel mundial, Ford prácticamente se deshizo de autos (sedanes, hatchback, rurales) y centró su estrategia en SUVs, crossovers y pickups. Dejó de fabricar Fiesta y Focus, y en Argentina antes (el segundo) en lo que parecía una decisión alocada; sin embargo el tiempo pareció darle la razón.
Ahora hay noticias acerca de un muy probable regreso del icónico modelo, ya no como hatchback en un sentido literal, sino adaptado a los actuales tiempos del automóvil. Resulta obvio que Ford no gastará energía ni recursos en un nuevo desarrollo, por lo cual, la nueva generación podría llegar de la mano de la plataforma MEB Entry de Volkswagen, y concretamente del próximo modelo eléctrico ID.2 de la marca alemana. Aunque no hay anuncio oficial, todo parece indicar que el acuerdo avanza, tal como se hizo con los nuevos Ford Explorer y Capri europeos, basados en el ID.4 de la marca alemana. Como sea, lejos de Argentina por ahora.


