Tras una larga espera, bastante más extensa que la prevista originalmente, a fines del año pasado Toyota presenta la nueva «generación» de su muy exitosa pickup Hilux (ver nota). Entre comillas porque si bien es el nuevo modelo, no cambia de plataforma ni de estructura en general ni de motores. Aplica un fuerte cambio visual en ambos extremos y sobre todo en el interior, logrados a mi entender, y entonces podemos hablar de restyling, profundo sí, pero no de nueva generación. Aunque ya había mostrado la nueva versión eléctrica (BEV o EV), ahora se presentó oficialmente en el Salón de Bruselas.
Mecánicamente, cuenta con dos motores eléctricos, uno sobre cada eje, con lo cual cuenta con tracción integral. Entre ambos, 196 CV, unos 8 caballos menos que el diesel que tenemos y se fabrica en Argentina. Batería de 59.2 kWh y una autonomía de 260 km en uso mixto, aunque Toyota aclara que, en un manejo puramente urbano, llega a 380 km. ¿Una pickup para uso urbano? Bueno, convengamos es el destino que le da la mayoría de compradores de este tipo de vehículos, ya no utilitarios. Además, la Hilux BEV pierde algo de capacidad de carga y de remolque respecto a la diesel.
Estéticamente valen todos los comentarios realizados oportunamente sobre la variante térmica. En realidad, una de las pocas cuestiones que cambia es la (ausencia de) parrilla, no necesaria en un eléctrico. Y la protección simil aluminio opaco del paragolpes delantero. Pero son detalles; en la práctica será difícil diferenciarlas.
¿Qué ocurrirá con la Hilux Argentina?
Bueno, claramente en Zárate comenzará a producirse la nueva «generación» en breve, durante 2026 y muy probablemente adopte la versión Mild Hybrid, básicamente la misma diesel 2.8 con batería de 48 V. Aunque circulan rumores al respecto, personalmente no le veo chances a la nueva opción eléctrica para nuestro país, al menos por ahora.





