Aunque no siempre, y dependiendo del tipo de concept, los adelantos que las marcas muestran respecto a futuros modelos/actualizaciones, suelen perder varios aspectos futuristas cuando llegan a producción. Y es algo razonable. Una cosa es «dibujar», con bastante espacio para la creatividad, y pocos límites prácticos, y otra es pasar al modelo para fabricar, con una serie de limitaciones de distinto tipo (producción, materiales, postventa, compatibilidad, etc.), y siempre terminando en lo más importante; el costo final del modelo en cuestión. Y más en este caso, en el que el Toyota Corolla de 13a generación ya mostrado, concept, resultó demasiado futurista, y sobre todo para lo habitual en Corolla.
Sí, es cierto que, a partir de la actual 12a generación, dejó de ser tan «ortodoxo» para animarse a jugar un poco más con sus formas, pero convengamos, sigue siendo bastante clásico. Y el concept adelanto de la nueva generación parece sacado de una película de Ciencia Ficción. Así que, sí, el modelo de producción resultará bastante «atenuado» a nivel visual, y está bien. Al fin y al cabo, el cliente Corolla no busca cambios drásticos. Toyota está demorando la presentación, tal como hizo con Hilux, que se hizo esperar (ver nota) y tiene su lógica: hablamos del modelo más vendido en la historia del automóvil.
Claro, visualmente no será tan futurista como el concept ya adelantado (ver nota), y el diseñador Theottle (Theophilus Chin) imaginó cómo se verá la versión definitiva de producción que debería ser presentada durante 2027, quizás en el primer semestre. Sigue mostrando una notable evolución visual respecto al actual, pero atenuada. Tendrá variantes eléctrica, híbridas y seguramente también nafteras. Descartada la de hidrógeno, ni hablar como combustible pero tampoco la de pila de combustible (eléctrica). Tampoco una EREV (eléctrica de rango extendido con motor a combustión). Con casi 8 años a cuestas (ver nota), la renovación ya debería haber llegado, pero, Toyota prefirió demorarlo un poco, pero que realmente resulte «una bomba». Y creo lo será…



