Las idas y vueltas de Alfa Romeo, en general, y en particular con la dupla Giulia/Stelvio no escapa a las generales de la ley. La mayoría de las automotrices está cambiando planes. Por poner un ejemplo, reciente, Volkswagen decidió «dar de baja» al eléctrico ID.4, o mejor expresado, transformarlo en ID.Tiguan, o «el Tiguan eléctrico», y así, a diario nos enteramos de cambios de planes previamente trazados por las automotrices. En el caso de Giulia y su equivalente SUV Stelvio, la cuestión pasa, como por muchos otros, por el cambio en la motorización.
Hace poco menos de 3 años anunciábamos o hablábamos del próximo Giulia eléctrico (ver nota), y así iba a ser. Ese era el plan, con ambos. Dejemos varios cambios intermedios de lado, para no hacerla «tan larga», y recordemos que, hace poco, se anunciaba que Giulia y Stelvio recuperaban el motor V6 2.9 de origen Ferrari y con más de 500 caballos (ver nota). Idas y vueltas, inevitables en este actual tan movido mundo del automóvil, hasta para los chinos; mercado en el que casi la mitad de las más de 100 marcas de autos está con problemas financieros o los tendrá en el futuro no muy lejano. Sí, el mercado «mundial» debe depurarse, y ello ocurrirá.

Justamente, como Alfa Romeo tenía ya en camino el desarrollo de las segundas generaciones de Giulia y Stelvio, eléctricas, ahora que resulta más claro que nunca que falta un tiempo para esa situación y que, incluso, la Unión Europea está «ablandando» sus límites para la venta de térmicos e híbridos (ya no 2035 en principio), tiene que -casi- comenzar de cero, para desarrollar variantes a combustión de ambos, aunque la plataforma será la STLA Large. El CEO de la mítica marca italiana ha expresado que «necesitamos tiempo para pasar de eléctricos a los demás sistemas de propulsión». Una alternativa podría ser el reciente Hurricane Six de Stellantis, un «6 en línea de 3 litros y hasta 550 CV, ya montado en varios modelos. Las nuevas generaciones se conocerían durante 2027, quizás ya como modelos 2028. Veremos.


