
No, para nada. Que sea de origen chino no constituye debilidad ni crítica en sí mismo. Hablamos del mayor mercado del mundo, en términos de cantidad y variedad, y eso que solo conocemos una parte de su extenso portfolio automotor. Volvo pertenece a Geely, una de las automotrices chinas que más ha crecido, dueña también de Lotus y otras compañías. Entre ellas Zeekr, eléctrica premium, digamos, fundada en 2021 y con varios modelos en su oferta actual, como el Zeeker 009, modelo que da vida, casi como clon, a este Volvo EM90 que estamos presentando. La marca sueca fue sinónimo de rurales (y de Seguridad) pero no de monovolúmenes.


Claramente no tendría sentido desarrollar desde cero un modelo, contando con un pariente cercano al que aplicándole algunos retoques superficiales, se lo puede vender bajo la marca Volvo. De hecho, las diferencias del Volvo EM90, destinado solo al mercado chino, con el Zeeker 009 son menores y se perciben sobre todo en el sector frontal y en la parte trasera. Luego, lo obvio como llantas, volante, insignias, etc. Cuenta con una autonomía de 720 km y una potencia de 270 CV, provenientes de un motor eléctrico.

Zeekr 009 ofrece una opción de 2 motores y tremendos 544 CV, con prestaciones de un deportivo. La configuración interior es 2+2+2 y cuenta con una pantalla trasera tipo cine, aunque no tan extrema como la del BMW Serie 7, sino de más razonables 15.6″. Su longitud es de muy generosos 5.21 m, mayor que la de la KIA Carnival que probamos (5.16 m). Todo el confort a bordo, sumando tecnología y asistencias eléctricas. Interesante. Descartado para cualquier otro mercado fuera del chino, donde todavía gozan de cierto mercado los monovolúmenes de alto nivel, a diferencia de Europa, adonde prácticamente han desaparecido. Podría funcionar en el mercado norteamericano, pero no hay decisión de incorporarlo.
