Vaya si no lleva un largo y exitoso camino recorrido el Jeep Renegade. Lo mostramos por primera vez en un lejano 2014 (ver nota), llamándolo «el primer mini SUV en la era Fiat». Claro, faltaba mucho para la conformación de Stellantis. Un par de años después asistimos a la presentación en Argentina (ver nota), con una rara pero interesante apreciación final: ¿un Jeep chico? Sí, raro, pero muy atractivo. Un par de meses llegaba la prueba (ver nota), con aquel inicial motor 1.8 E.torQ EVO. Luego probaría otras versiones para llegar a la última, hace una par de años, ya con el motor 1.3 turbo (ver nota) y en su variante más equipada, Trailhawk. Poco después Jeep presentaba una ligera renovación externa para nuestra región (ver nota).
Sí, largo camino recorrido por el Jeep más chico (hasta la llegada de Avenger), que en breve será producido en Brasil para la región (ver nota), incluido nuestro país, claro. Y hablamos de un diseño muy logrado ya que, tras 12 años de vida, y casi sin cambios exteriores (e interiores), sigue mostrándose vigente. Un diseño atemporal. Aunque a nivel global (Europa sobre todo), en 2027 se presentará la segunda generación, muy diferente (ver nota), Brasil está presentando una renovación, muy leve en el exterior, absoluta puertas adentro y con un agregado en lo que hace a motores. Este restyling es solo para nuestra región y no se aplicará en el Europeo, que espera directamente la nueva generación. Con esta puesta al día, Jeep busca mantener sus buenas ventas en ambos países sobre todo, aunque, más adelante (¿2028?) llegará el nuevo modelo.
¿Qué cambia en el Jeep Renegade 2026?
Bueno, antes que eso, ¿es 2026 o 2027? En Estados Unidos siempre le colocan el año siguiente. Aunque un restyling o nuevo modelo se presente, por ejemplo, en marzo 2026, lo denominan modelo 2027. Es materia opinable. Yo prefiero hablar de 2026 en el caso de Renegade ya que comenzó a venderse en Brasil (y en poco tiempo en Argentina) y estamos recién en el primer trimestre de este daño. En el exterior los cambios son leves: nuevos paragolpes en ambos extremos (que mejoran ángulos de ataque y salida, según Jeep) y nueva parrilla, que mantiene los 7 segmentos. Hasta ahí. Pero puertas adentro es, literalmente, «otro auto». Toma el diseño del Compass: de hecho me animo a definirlo como una copia exacta de su hermano mayor, lo cual es un elogio ya que, creo, luce muy moderno y mucho más elegante y con mayor calidad percibida. Gran cambio.
¿Es más importante el diseño exterior o el interior? Totalmente subjetivo, obviamente. Un amigo suele decir que uno va manejando y por lo tanto todo el tiempo está «mirando» su interior, y ese es el sector más importante a nivel presentación. Yo creo que es el exterior, pero bueno, lo cierto es que Renegade, si tenía un déficit a nivel visual, era el interior. Y ahora cambió de manera radical, y para bien. La otra novedad viene del lado de la mecánica. Hay 4 versiones, con nombres renovados, 2 con el 1.3 turbo y caja AT9, y otras 2 con el mismo motor pero con el aporte de la hibridación suave, que básicamente consiste en colocar una batería de 48 V y un motor/generador que reemplaza al clásico alternador y que si bien es más grande, no permite conducción eléctrica. De todos modos, gracias a hacerse cargo de algunas funciones, mejora el consumo, según Jeep en un 7%, que no es tan poco. Veremos cuando llegue a Argentina.








