El caso Lancia es triste, y curioso a la vez. Aunque nunca fue una marca masiva, de grandes volúmenes de ventas, tuvo (y aun conserva) un halo protector, una mística que no muchas automotrices pueden mostrar. Tradición, estirpe, historia, fanatismo. Pero al mismo tiempo, Fiat la fue abandonando a su suerte, dejándola agonizar lentamente. En …